Muy interesante me parece lo que está haciendo el reality “1910” de Canal 13. Abrió un espacio de conversación con los candidatos a la Presidencia, hecho inédito en este formato de programas tan polémicos y que se han transformado en referente de la frivolidad y liviandad de nuestra televisión.
A diferencia del “debate” Presidencial de TVN, en “1910” la conversación se genera en un ambiente, aunque solemne (una comida de gala en mesa de campo), muy distendido, transparente, real, casi como en familia. Así se sintió la conversación con Sebastián Piñera. El candidato se veía tranquilo, cómodo, alegre, integrado en la conversación. Para qué decir su señora, que en ningún momento escondió su fanatismo por el programa.
Sebastián Piñera pasó la “prueba de la realidad” en una conversación muy agradable. Me es fácil imaginar que este será un formato cómodo para los otros candidatos. Marco Enríquez-Ominami aprovecharía el espacio distendido para contestar en el tiempo que le acomode y hará notar su juventud y cercanía de edad con los participantes de “1910”. Eduardo Frei tendría el espacio para mostrar que en una sobremesa no es tan fome como lo tildan. Y Jorge Arrate podría explotar esa simpatía que mostró en el formato más tieso de la TV.
Las decisiones del electorado siempre cargarán un componente racional asociado a la posición política de cada candidato, sus propuestas y visión de país, pero al final serán los elementos emocionales los que conducen el voto del público. Incluso en un formato rígido del “debate” en TVN todos estuvieron pendientes de la comunicación no verbal, de los gestos, la empatía, la corbata, los guiños simpáticos y otros elementos que no hacen más que imprimir el carácter de cada candidato. El carácter es la posición emocional de la imagen, en este caso de los candidatos.
Me parece al menos curioso que un espacio como un reality sea ideal para que los candidatos se muestren como son. El reality, como formato, funciona mejor para mostrar el carácter, la personalidad, la posición de los candidatos. No me extrañaría que empezáramos a ver a los candidatos no solo en más realities sino también en otros formatos televisivos. Imagínense “La polémica de la semana” protagonizada por alguno de los candidatos. Así las cosas, los realities podrían terminar siendo el espacio donde conocemos la realidad de nuestros líderes políticos.
Bien porque tengamos más información, bien por la comunicación emocional, bien para que los realities sirvan de algo más. Ojalá que los asesores políticos lean correctamente estos eventos, así podrían de una vez por todas entender que hay que usar canales de comunicación que realmente usa la audiencia. Por ejemplo, debieran estar más atentos respecto de cómo usan internet para sus campañas. Quizás, mañana terminaremos eliminando y/o nombrando candidatos a través de SMS…
miky:
28/09/2009 Ayer estaba viendo tv, entre zapping llegué a 1910, que está medio fome y lo único que termina siendo gracioso a veces es Adriena Barrientos y me encontré con Sebastián Piñera compartiendo con su esposa en la mesa. Jajajajaj igual extraño, pero interesante. Ahora habrá que ver a los demás candidatos, aunque me parece que pueden ir tranquilos, porque lo que alcance a ver yo no era para nada de otro mundo, y nadie se iba ahogar con un pedazo de carne. ¿qué opina de la educación? ¿de la delicuencia? ¿del deporte? Ahora si mañana terminamos votando a través de SMS, quizás más gente votaría, porque eso de la fila, del papel, del dedo manchado...uff. |
